EL ORGULLO Y LA ENVIDIA VIENEN DE ESTAR COMPARANDOTE

 

 

“Cada uno debe evaluar sus propios actos y estar satisfecho de sus logros sin compararse con los demás.” Gálatas 6:4 (PDT)

La comparación es la raíz de toda envidia. Si puedes deshacerte de la comparación en tu vida, entonces te desharás de la envidia en tu vida.

Pero el problema es este: La comparación es nuestro deporte favorito. Solemos compararnos en todo. Comparamos nuestra talla, nuestra complexion, nuestro color de ojos y cabello, la forma en que hablamos, nuestra inteligencia. Comparamos nuestras familias, nuestros hijos, nuestros trabajos, nuestros talentos, e incluso nuestro desempeño en la vida

Nuestro Señor nos advierte acerca de la enorme necedad de estar comparándonos con alguien más: Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; pero ellos, midiéndose a sí mismos y comparándose consigo mismos, carecen de entendimiento. (2 Corintios 10:12 LBLA).

Cada vez que te compares con alguien más, seras culpable de orgullo o de envidia. Porque siempre encontrarás a alguien que esté haciendo un mejor trabajo que tú, y solo te llenarás de envidia, o descubrirás que tu estás haciendo un mejor trabajo que alguien más, y te llenaras de orgullo. El orgullo y la envidia son siempre el resultado de la comparación. Y Dios dice que esto es un absurdo. ¡No debes hacerlo!. Tú eres único. Tú eres sin igual. Tú eres incomparable.

La Biblia dice en Gálatas 6:4: Cada uno debe evaluar sus propios actos y estar satisfecho de sus logros sin compararse con los demás” (PDT).

Cuando llegues al Cielo, Dios no te va a preguntar: “¿Por qué no fuiste como esta o esa persona?” ¡No! Él te va a preguntar, “¿Por qué no buscaste ser más de ti mismo?” No puedes concentrarte en el plan de Dios para tu vida, mientras estés al pendiente de las otras personas.

Al llegar al Cielo no vas a ser juzgado por el talento que no tuviste. No vas a ser juzgado por las oportunidades que no se te presentaron. Tú solo vas a ser juzgado por cómo has vivido y lo que hiciste con lo que se te dio.

No hay necesidad de que te compares con alguien más. Dios espera que simplemente seas lo mejor de ti mismo, quien Él creo y doto con dones, talentos, experiencias y oportunidades.

Reflexiona sobre esto:

  • En lugar de mirar a los demás para asignarte tu valor o expectativas, ¿dónde necesitas buscar?
  • ¿Cuándo alguien que tú conoces tiene una victoria, alcanza un logro o recibe una recompensa, eres capaz de alegrarte con esa persona? ¿Por qué si o por qué no?
  • ¿Cuáles son los dones y habilidades que Dios te ha dado? ¿Cómo los estás usando para ser la mejor versión de ti mismo?
 
 

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s