NO PASES POR ALTO LAS ADVERTENCIAS

Jueves 28 de Mayo del 2020

NO PASES POR ALTO LAS ADVERTENCIAS

“»¡Oh, rey Nabucodonosor, escúcheme, deje de cometer injusticias; haga lo que es recto, ponga fin a sus maldades, muestre misericordia a los pobres! Quizás entonces seguirá viviendo con prosperidad”  Daniel 4:27 (NBV)


Con demasiada frecuencia, cuando todo en la vida va bien, no notamos las señales de advertencia de una caída inminente.


El orgullo nos ciega, y también se convierte en el centro de nuestra atención.

Esta es la razón por la cual las personas que han tenido cierto éxito en la vida, necesitan irse a casa y lavar algunos platos sucios de la cena, pasar la aspiradora y hacer su cama. Cuando alcances el éxito, asegúrate de mantenerte en contacto con tu origen y raíces, para no pasar desapercibidas las señales de advertencia de una caída.


La vida de Nabucodonosor es una viva imagen de esto. Dios se preocupó lo suficiente por este rey pagano, como para advertirle en Daniel 4, sobre lo que se le venia encima. El Señor no solo lo quitó del poder, previamente Dios le dio un sueño, trajo a Daniel para interpretar el sueño, y Daniel le dijo a Nabucodonosor lo que le iba a suceder, y cómo evitarlo. ¡No pudo ser más claro que eso!

Daniel le dijo al rey: “»Rey Nabucodonosor, por favor, acepte mi consejo. Deje de pecar y haga lo correcto. Apártese de su perverso pasado y sea compasivo con los pobres. Quizá, entonces, pueda seguir prosperando”.  (Daniel 4:27 NTV).


Daniel le dijo tres cosas que tenía que hacer, y le dijo que el éxito vendría después. Pero el rey no hizo caso de la advertencia.

¿Será posible que tú también estés haciendo caso omiso de alguna señal de advertencia?

Podría ser un conflicto en una relación. Y tu, simplemente lo estás considerando cómo problema de la otra persona, pero Dios quiere mostrarte que estás sobre terreno pantanoso en algún área de tu vida.

Podría ser una tentación contra la que estás luchando, porque te estás poniendo continuamente a merced y al alcance de ella. Tal vez sea el caos y la confusión que sientes en tu vida. Ambas son señales de que no estás bien conectado con Dios. Estás tratando de llevar tu vida en tus propios términos.

Dios está tratando de decirte a través de estas señales de advertencia: “¡Deja de pecar! ¡Regresa a mí!”

Si vas por el camino equivocado, Dios te ama lo suficiente como para darte una señal de advertencia.

¿Estas prestando atención a las señales que se te están presentando?

Medita al respecto:

  • ¿De qué manera nos ciega el orgullo?
  • ¿Qué tipo de señales de advertencia crees que las personas no ven con más frecuencia, y por qué?
  • ¿Cómo te has perdido las señales de advertencia en el pasado?